Guía sobre
Tomar la Decisión

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  • Comprenda sus motivaciones y expectativas.
  • Los principales factores que motivan al paciente a buscar una cirugía estética.
  • 10 maneras de obtener buenos resultados.
  • Situaciones que contraindican la cirugía estética.

Actualmente, personas de diversas edades, profesiones distintas y todas las clases sociales están invirtiendo en cirugías plásticas. Aunque la cirugía estética no sea para todos, existen varias razones para considerarla. Muchos desean recuperar la apariencia de la juventud, otros quieren mejorar una herencia genética o reparar la piel de los daños causados por la exposición al sol, y algunas mujeres esperan revertir los efectos del embarazo o pérdida de peso. Todos tienen el mismo objetivo final: parecer y sentirse mejores.

Si usted está preguntándose si necesita una cirugía plástica, la respuesta es: nadie necesita una cirugía estética— las personas deben querer hacérsela. Aunque sea una decisión compleja, solamente usted puede decidir lo que es mejor para usted misma. Está claro que una mejor apariencia puede hacerla sentir mejor y vivir mejor, elevando su autoestima. En realidad, la cirugía estética puede ser una de las mayores y más positivas experiencias de su vida, de esa que usted controla. Sin embargo, ella no substituye a una vida saludable, acompañada de una buena alimentación, dieta, práctica de ejercicios y buenas decisiones. No es el secreto de la felicidad.

Es apenas parte de un programa de bienestar para maximizar el resultado de una rutina saludable, de vivir bien, de sentirse bien.

Cuando usted esté delante de una decisión de esa envergadura, es fundamental un periodo de introspección para explorar sus intereses y entender sus motivaciones. La apariencia física, heredada o adquirida, afecta a su autoimagen y la interacción con los otros. Para obtener los resultados más gratificantes de la cirugía estética, la primera cosa que debe hacer es observarse en el espejo y determinar lo que le incomoda. Defina bien lo que debe ser corregido antes de discutir con la familia, amigos o con el propio cirujano plástico. Y nunca considere un procedimiento exclusivamente para agradar al otro, ni se deje disuadir de su objetivo, a menos que su cirujano afirme que es inadecuado o arriesgado para su caso. A fin de cuentas, quien convive con el problema es usted.

Si sus intereses son verdaderos y sus motivaciones son emocionalmente idóneas, usted debe darse una oportunidad de cambiar algún aspecto de su apariencia física. Pero, si usted encara la cirugía estética como una oportunidad de cambiar su vida y resolver problemas sociales, conyugales o psicológicos, su primera visita debe ser con un psiquiatra y no con un cirujano plástico. La cirugía estética puede realmente cambiar su apariencia física, elevar su autoestima, y eso naturalmente lo hará sentir mejor consigo mismo y con los otros, pero por si sola, ella no solucionará todos sus problemas.

Los principales factores que motivan al paciente a buscar una cirugía estética:
  • Características físicas determinadas por la genética, como determinado tipo de nariz, tamaño de las mamas y formato de las orejas.
  • Alteraciones faciales y corporales causadas por el envejecimiento.
  • Alteraciones causadas por la exposición al sol.
  • Cicatrices adquiridas en el pasado o lesiones después de un traumatismo.
  • Por una cuestión profesional, cuando el trabajo exige contacto con el público y la apariencia es muy importante – para modelos, por ejemplo.
  • Relación amorosa con una persona más joven.
  • Conflicto entre cómo la persona se siente y cómo se ve en el espejo.
  • Para envejecer de forma más cómoda, sin sufrimiento.
  • Para evitar que la autoestima sea minimizada por otros niños, como puede ocurrir con los niños portadores de orejas en abanico.
  • Reconstruir el cuerpo después del embarazo y después de la pérdida significativa de peso.
  • Quererse librar del exceso de grasa y piel que no responden al proyecto de ejercicios y dieta.
  • Alteraciones corporales que ocultan el “sex appeal”, restando la autoimagen y la sexualidad.

Aunque la cirugía estética haya hecho a miles de personas felices, siempre existe un límite para lo que es posible obtener. Los pacientes más felices son los capaces de aceptar aquello que es posible. La principal causa de decepciones con los resultados es cuando el procedimiento no atiende las expectativas del paciente – lo que sucede generalmente debido a las expectativas irreales. Hay cosas que no son posibles de realizar, ya que los tejidos y las técnicas imponen límites. El mejor camino para protegerse de expectativas irreales es conversar cuidadosamente con el cirujano plástico. La comunicación clara con el médico es esencial para el éxito, por eso es vital que usted escoja un profesional con cual se sienta cómodo. Haga todas las preguntas y escuche todo lo que él le diga con la mayor atención. Mientras más concreta y específica sea su expectativa y su educación sobre el procedimiento, más probable será su satisfacción con el resultado final.

Para quedar feliz con el resultado es necesario también entender que existe un tiempo de recuperación, acompañado de algún cuadro de dolor y cicatriz en el posoperatorio, para que el cuerpo se ajuste a lo que se hizo. Hay áreas que se hinchan más, otras menos, pero el resultado nunca es inmediato. No alimentar ilusiones es crucial para evitar frustraciones. Saber, por ejemplo, que todos tenemos un grado de asimetría, por eso hay diferencias entre un lado y el otro que va a persistir después de la cirugía.

Además de los costos financieros, la cirugía estética impone incomodidad, un largo período de trabajo, riesgo médico y la posibilidad de decepción, real o imaginaria. Prepararse para todo eso es mucho más fácil cuando se está seguro de lo que se quiere, cuando es posible contar con la ayuda de un cirujano plástico competente y atento y con el apoyo de la familia.

MANERAS DE OBTENER BUENOS RESULTADOS
  • Escoger un equipo médico y hospital de alto nivel.
  • Tener motivaciones y expectativas realistas.
  • Estar en buena forma física y psicológica en el momento de la cirugía.
  • Entender los riesgos.
  • Darse tiempo a uno mismo para tomar la decisión. No decidir por impulso.
  • Estar extremadamente bien informada sobre el procedimiento deseado.
  • Seguir las orientaciones del equipo médico rigurosamente.
  • Contar con la ayuda de la familia o profesional de la salud durante su recuperación.
  • Evitar presión financiera.
  • Mejorar su estilo de vida: comer mejor, hacer ejercicios.
Situaciones que contraindican la cirugía estética:
  • Expectativas no realistas, cuando el paciente cree que la cirugía traerá resultados milagrosos y/o la perfección. Es importante darse cuenta de que el objetivo de la cirugía plástica es mejorar la apariencia de una determinada región del cuerpo, por lo que no es posible obtener la perfección. Esto es especialmente verdadero en el caso de arreglos de cirugías previas sin éxito.
  • Creer que usted tiene un problema en una región y que nadie concuerde con eso. Tener una percepción de una anormalidad que otras personas no vean. Eso puede indicar dimorfismo corporal, que aparece en un 5% de los pacientes que buscan una cirugía plástica. En casos de rinoplastia, este porciento puede llegar a 20%.
  • Depresión y/o problemas psicológicos. La cirugía plástica no resuelve estos problemas, a penas genera un bienestar que puede durar algunos meses. Después de este periodo, los síntomas suelen regresar. Se indica curar la depresión antes de someterse a la cirugía.
  • Resolver una crisis de pareja. La cirugía plástica no resuelve problemas interpersonales y debe realizarse en el momento en que la vida emocional del paciente sea estable.
  • Someterse a la cirugía debido a presiones externas. La regla más básica es realizar la cirugía estética para usted y no para agradar al novio, la madre o cualquier otra persona.
  • Alto riesgo quirúrgico, cuando el paciente posea alguna enfermedad que torne la anestesia y la cirugía muy arriesgadas.